3 de enero de 2009

Desnudos en las redes sociales

Las agencias de datos europeas alertan de la vulnerabilidad de unas páginas muy privadas.


MARUXA RUIZ DEL ÁRBOL - Madrid - 03/01/2009

Edad: mental, 3

Si tuvieras poderes...

Me compraría un amigo, pero mi madre dice que eso es imposible.

¿Qué cambiarías de ti?:

Todo.

No eres capaz de...

Tener un amigo.

No soportas... que me vacilen, pero ya estoy acostumbrado.

¿Qué dirías sobre la persona que escribió esto? Quiero ser su amigo.

Este falso test publicado en Tuenti, la red social española que triunfa entre adolescentes y universitarios, ha llevado a un colegio de Logroño a denunciar a la policía los hechos protagonizados por algunos de sus alumnos de ESO. "Los hechos pueden ser constitutivos de acoso escolar y uso ilegal de la imagen", explica la dirección del centro en una circular. Los compañeros de Gonzalo (nombre falso) colgaron una fotografía suya en Tuenti, la retocaron y a partir de ahí algunos de los que estaban agregados al grupo (los amigos de quien subió la foto) continuaron con el escarnio: "Qué bueno es el puñetero Tuenti, y el test ni te cuento, que me meo de la risa".

Las redes sociales -enormes clubes de amigos que intercambian mensajes, fotos y vídeos en la red- se han convertido en un arma de comunicación potentísima y muy atractiva. Con tantas virtudes que, borrachos de información, pocos usuarios reparan en sus inconvenientes. Las que tienen más éxito en España son Facebook, My Space y Tuenti. Este ejemplo de ciberacoso es sólo uno de los que alertan de que es necesario mejorar la seguridad si se quiere seguir disfrutando de sus ventajas con tranquilidad.

Acumular información privada en la Red puede crear problemas, como han alertado las autoridades europeas. En México, estos sitios han servido de instrumento para secuestradores que investigaban entre las fotos y datos de sus víctimas para averiguar sus direcciones, con quién se movían, o si sus imágenes reflejaban un estatus económico deseable. Pero la indiscreción de las redes sociales no es sólo cosa de delincuentes. Hace dos semanas un letrado australiano comunicó a través de Facebook la apertura de un proceso judicial por no pagar una hipoteca. Un tribunal australiano lo consideró como una vía válida al no localizar a la pareja de acusados en su domicilio. Y hay más. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha constatado que los responsables de personal de algunas empresas investigan en las redes sociales los perfiles de candidatos a un puesto de trabajo para comprobar o completar detalles.

Ni siquiera está claro que se cumpla el derecho de todo usuario a cancelar cuando se desee y con carácter inmediato su información personal. "Por lo que hemos visto hasta ahora los gestores de la Red se quedan con la información", explica Artemi Rayo director de la AEPD. "Frente al fenómeno exhibicionista de las redes, la preocupación de quienes tenemos que garantizar la privacidad es creciente porque manejan un gigantesco volumen de información vulnerable" dice Rayo. La gracia de las redes sociales es darse a conocer, y los perfiles que identifican a cada usuario se pueden completar con datos como: religión, estado civil, teléfono, dirección, e incluso hay un hueco para rellenar con los números de la tarjeta de crédito.

¿Pero, por dónde se cuelan los ojos de los mirones? Todas las redes tienen distintos grados de privacidad entre los que el usuario puede optar. Pero ninguno de ellos protege al 100% al usuario. Facebook lo reconoce dentro de sus cláusulas de privacidad: "A pesar de los controles de seguridad Facebook no puede garantizar que esté totalmente libre de todo contenido ofensivo, o ilegal ni que sus miembros no se encontrarán con conductas ilegales".

Como conocen sus limitaciones Facebook, MySpace y Tuenti utilizan, además, otros métodos de control. Se basan en denuncias sobre contenidos inapropiados que los usuarios hacen a través de correo electrónico. El portavoz de Tuenti en España explica cómo funciona: "Lo llamamos la inteligencia de las masas, que es la que hace funcionar mejor el sistema. Al lado de cada foto y cada comentario está el botón 'denunciar'. Cinco personas que trabajan en nuestras oficinas se dedican a estudiar las denuncias y amonestar o vetar a quienes las colgaron".

Pero por ahora algunas inteligencias individuales llevan la delantera a la masa. Héctor (nombre falso) se define sencillamente como un adicto a Facebook y conoce todos los agujeros por los que la información se filtra. "Reconozco que espío a mis ex, incluso a los que me tienen bloqueado como amigo. Busco y cotilleo la información que han compartido con amigos comunes. Por ahí siempre hay filtraciones. Yo he llegado a deducir si mis ex tienen nuevo novio, si se han cambiado de piso e incluso su dirección exacta. También me es muy útil para conocer sus planes, y saber si coincidir con él o dónde debo evitar hacer acto de presencia", asegura Héctor.

Para coser esos huecos, adaptar los sitios y reforzar la información que se da al usuario 37 organismos de protección de la privacidad de Europa, entre ellos la AEPD, formaron en 2007 un grupo de trabajo en la UE. Las primeras conclusiones las dieron a conocer el pasado octubre, cuando, después de una reunión en Estrasburgo, publicaron una resolución con consejos para el usuario y advertencias para las empresas proveedoras.

En cuanto a las mejoras dentro de España, la AEPD prevé celebrar una rueda de entrevistas con Facebook, MySpace y Tuenti. Por ahora sólo ha conseguido reunirse con la española. "Con Facebook y MySpace todo es más complicado porque no tienen representantes a nivel nacional" afirma Rayo. La incomunicación con el usuario es otro de los grandes problemas de las redes sociales. La mayoría tienen sede social en EE UU y no cuentan con representantes en España. Dar con algún responsable para aclarar dudas de uso es prácticamente imposible. MySpace está en Los Ángeles, Facebook en Palo Alto, y ninguna de sus dos páginas disponen de un teléfono donde poder llamar a aclarar dudas.

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