Si alguien pensaba que no escribo últimamente porque me va y me siento mejor, que no se confunda, más bien al contrario, el desempleo me ha dado más tiempo para mi, eso sin duda, pero también más tiempo para pensar, mas tiempo para darme cuenta de que por muchas ilusiones que me había hecho sigo siendo la misma persona.
La misma persona cuyos ritmos circadianos en pleno descontrol, me hacen vivir de noche y dormir de día, para asombro de todo aquel que me rodea, he intentando todo tipo de técnicas para intentar arreglar esta situación, pero nada ha funcionado.
También me puse en contacto con un instituto de estudios del sueño, pero me ha ignorado por el momento.
En mi hogar siguen con la operación "vamos a cebarte", de nada sirve que muestres por fuera una apariencia sana, cuando por dentro eres un montón de trozos cortados por el propio instinto auto destructivo, por fuera también tengo cicatrices, lógico, cuando nuestro interior se refleja en nuestro exterior.